Vientos Incas

El mundo en bicicleta - Capítulo 04

Vientos Incas

Desde el Valle de la Longevidad, en uno de los llamados chacras de la Pachamama: Vilcabamba, me despido del aun autóctono, diverso, pacifico, amable, turístico y colorido Ecuador; recreare en unas pocas palabras e imágenes algunos inolvidables momentos.

Pedaleando en las raíces del Mama Tungurahua, haciéndole cosquillas con las ruedas de mi bicicleta, disfrutando de su majestuosidad, desprevenido y sin conocer su ritmo, su palpitar milenario...  ensordecedor sonido de la naturaleza, acompañado de fumarolas de ceniza y piedra y de una luminosa e incandescente luz anaranjada, vivía, el gran volcán a lo lejos (34Km) me recuerda los frágiles que somos, la belleza de nuestro planeta, el alfa y el omega de la vida; un gran momento de mi existencia.
A mi llegada a Riobamba otro gran momento presagie, cuando el mismo día en que la tierra se expresaba y nos indicaba sus sentires, tuve la fortuna de observar de cerca el Rey de los Andes, el gran Volcán Chimborazo, con sus 6013 Metros sobre el nivel del mar (msnm).  Atraído por sus blancas nieves y glaciares "perpetuos" hice preparativos para pedalear junto al imponente Rey y así fue como a mas de 4350 msnm, con un viento helado y penetrante que se escucha y se siente, en un horizonte cambiante por el ir y venir de nubes y neblinas, con poco aire para respirar, deslumbrado, sorprendido, maravillado pedalee por su reino... como expresas lo indescriptible...días después incluso lo sigues viendo a lo lejos, y sabes ahora que haz sido afortunado de que el te permitiera rodar por sus predios.
Deje el valle interandino por unos días y en una bajada de mas de 70 Km por caminos secundarios,  el páramo quedo atrás, pase tierras indígenas cultivadas con manos laboriosas, por nubosidades que te indican la llegada a los bosques neotropicales, ahí estaba, en las tierras bajas, hice escala en Quevedo, en proximidades de la costa pacifica.  El calor del trópico influye en todo, en las gentes, sus acentos y vestimentas, en la alimentación, todo cambia.  Una leve intoxicación hace que mis planes de ir a las paradisiacas playas ecuatorianas cambien, me desvíe a Guayaquil, en donde participo en algunos eventos de difusión del mensaje de la Fundación GoodPlanet, HOME;  me recupero físicamente además, y con un poco de nostalgia, entiendo que cada cosa tiene su razón de ser, su causa, así que las olas vendrán mas adelante.
Grandes hombres han pasado por estas tierras, así como nuestro gran Tomas Cipriano de Mosquera el Ecuador tuvo la gran fortuna de ser cuna de Eloy Alfaro (El Luchador), propulsor en su momento de grandes transformaciones sociales y económicas, entre ellas la construcción del ferrocarril y quizás la más importante de sus misiones terrenales, traer vientos de libertad a su pueblo en épocas en que  las aulas clericales asfixiantes incluso ahora,  mantenían sobre sus moradores en su serenidad de muerte, el yugo de la verdadera esencia del ser.  Cuenca con su imponente catedral y riqueza histórica es patrimonio de la humanidad, nos recuerda las atrocidades que en nombre de la cruz y de Roma que acá se llevaron acabo sobre sus antiquísimos moradores, quien aun se resisten a la constante y disfrazada colonización.
Debo mencionar que mi llegada a esta ciudad, donde las bellas y autóctonas cholas cuencanas y por supuesto mestizas ecuatorianas no fue fácil...  pernote en Aguas Calientes donde sus aguas termales me renovaron ,  pase un día acompañado de un lugareño, Paco, dueño de una reserva privada de bosques nublados neotropicales, quizás uno de los mas diversos lugares del planeta por metro cuadrado.  En Paititi como así lo llama el, nade en sus aguas, observe aves, insectos, arboles (incluso sembré el mio), pase un día inolvidable en compañía del visionario protector de la naturaleza. Fue un abre bocas para lo que venia, 60Km de subida interminable a los que me enfrente el dia siguiente, rumbo al parque nacional Cajas, ya estaba de nuevo en la Sierra a mas de 4200 msnm, fueron casi 9 horas de constante ascenso antes de llegar a la turística ciudad.  Continué mi ruta por los parámos, por las aridas tierras del sur, grandes vientos y lloviznas heladas en contra, pase por Loja,  y ahora estoy en el maravilloso Vilcabamba.  Laca un par de días y hospedado en la Hostería Izhcayluma, donde disfruto en compañía de extranjeros (Americanos, Israelíes, Canadienses, Alemanes, Brasileros), de los atardeceres mágicos del valle de la longevidad como lo llaman sus centenarios moradores, fde ormaciones montañosas caprichosas, y de  paz y tranquiladad. 
El Ecuador no quedara atrás, vecino y amigo país.  Todo lo sucedido hasta el momento, en cierto modo me hace mas universal, cada vez mas identifico las sutiles lineas que relacionan todo lo existente, la importancia del movimiento y de la quietud (Silencio), de viajar y no hacer estaciones eternas, la urgencia de hacernos concientes y dirigentes de nuestras vidas a través de un buen respirar y cambio de ritmo, del buen pensar y el buen hablar, del buen alimento...para que el ser interior que mora en nos, pueda expresarse y cumplir la gran misión.  Hago mis últimos ajustes hoy, para entrar por Zumba, la amazonía. ecuatoriana, al Perú; buena senda a cada uno de ustedes en sus búsquedas, guerreros de la luz. Autor: Carlos Carvajal, Diario de ruta.Web: www.pedaleandoalma.org 

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