Por el camino de la ‘muerte’

Por el camino de la ‘muerte’

El “camino de la muerte” es la principal vía de acceso a la enigmática selva del Coroico, un lugar donde la sierra y la Amazonía boliviana se fusionan entre cascadas, precipicios y una imponente vegetación.

Un camino llamado “muerte”
Destartaladas flotas de vetustos y humeantes autobuses se mueven entre el griterío de los vendedores ambulantes y el sonido de molestas bocinas. Improvisados tenderetes ofrecen suculentas brochetas compuestas de todo tipo de carnes, vísceras y condimentos. Una espesa mezcolanza de olores de frutas tropicales, aceite quemado y orín se apodera del ambiente. Sumergida en un trajín de pasajeros, bultos y equipajes, la estación de autobuses de Villa Fátima se ha convertido en el punto de partida de todas las rutas que se dirigen desde La Paz a la región de los Yungas o el Beni.

Desde este enclave de la capital boliviana, situado en el barrio de Villa Fátima, salen cada día varias flotas hacia la población de Coroico. En torno a un surtidor de gasolina, se encuentran los establecimientos de las diferentes agencias que venden los boletos para los pueblos situados a lo largo del trayecto. Es el punto de partida de un viaje de tres horas por un camino que algunos han llamado “muerte”.

Los Yungas
“Es cierto que, a veces caen flotas, pero no suelen ser muchas”, comenta uno de los conductores que realiza el trayecto. Sin lugar a dudas, la pericia y destreza al volante de los chóferes constituye el principal seguro de viaje. El riesgo que implica el recorrido por un camino flanqueado por profundos precipicios y adornado por cascadas que llegan a inundar algunos de sus tramos, se compensa por las espectaculares vistas que ofrece el trayecto. El camino hacia los Yungas resulta tan espectacular como peligroso.

A lo largo de las tres horas del recorrido, se pueden contemplar una gran variedad de paisajes que constituyen la antesala del escenario final: la Amazonía boliviana. Tras un ascenso inicial hasta los 4.600 metros, el autobús inicia un descenso que se prolongará hasta el final del trayecto. En Undavi, existe un puesto fronterizo donde los equipajes son revisados y donde hay que mostrar el pasaporte. Se trata de un lugar estratégico ubicado en la ruta de salida de la coca boliviana hacia Brasil. Posteriormente, el camino se bifurca. Por un lado, se llega a Nor Yungas; y por el otro, se accede a Sur Yungas. Para llegar a la ciudad de Coroico se debe optar por el primero. La Amazonía ya está muy cerca…

Un valle de contrastes
El valle de los Yungas constituye una zona de transición entre la cordillera y la Amazonía boliviana. El frío propio de la sierra da paso a un ascenso de las temperaturas a medida que se desciende y, finalmente, a la humedad propia de las zonas tropicales. La vegetación de la región de Nor Yungas destaca por presentar una frondosidad y espesura que sólo se ve alterada por la existencia de algunas plantaciones de café, toronjas (pomelo), plátanos y el cultivo por excelencia de la zona: la hoja de coca.

Los lugareños trabajan con esmero una tierra generosa y fértil. De rostro serio y facciones marcadas, observan con curiosidad a los turistas que han llegado al lugar ataviados con todo tipo de artilugios y equipamientos. Algunos sonríen, otros permanecen en silencio y los más osados aconsejan a los visitantes sobre las mejores excursiones de la zona, sobre los hoteles más confortables o, incluso, sobre las previsiones atmosféricas para los próximos días. Coroico, la capital de la región, ofrece un amplio abanico de posibilidades: excursiones en 4×4, senderismo, rutas en bicicleta de montaña, excursiones a caballo, ráfting o, simplemente, un lugar para descansar y convertir la ociosidad en deporte…

Coroico
A 1.750 metros de altura, se sitúa Coroico. Esta población, que durante mucho tiempo fue un gran centro de producción de café y hoja de coca, ha encontrado en el turismo una importante fuente de ingresos. Con cerca de 2.000 habitantes, se ha convertido en un centro turístico dotado de amplias y modernas instalaciones hoteleras. La riqueza natural del lugar y las posibilidades que ofrece para la práctica de diferentes deportes de aventura atraen cada año a cientos de turistas.

Entre las excursiones que ofrece Coroico, se puede disfrutar de una agradable jornada de trekking. Se trata de un sendero que parte de la plaza del poblado y desemboca en la carretera que lleva a Caravani. Posteriormente, el camino continúa hasta llegar al cerro Uchumachi. De regreso y si el clima acompaña, se puede tomar un baño en las pozas situadas junto al camino. Otra de las opciones es la de hacer ráfting en el río Coroico.

Desde esta Coroico, se puede acceder a diversas poblaciones que se encuentran en la zona más cálida de la región. Entre ellas, destacan San Pedro y Puerto León, situadas a 700 metros sobre el nivel del mar; Caranavi, Alcoche y Puerto Ballivián, a 600 metros sobre el nivel del mar; o Puerto Linares, a 400 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, el paisaje y la historia han convertido a Guanay, una población del oeste de la región, en un destino cargado de exotismo e interés. Se trata de un pueblo de buscadores de oro. La inaccesibilidad del lugar y la riqueza minera hacen se presente como un sugestivo destino para los viajeros más intrépidos.

Última estación: La Paz

Tras recorrer los senderos y pueblos de la región de los Yungas, La Paz se convierte en la última etapa de la aventura por tierras bolivianas. De nombre conciliador, esta urbe, fundada en 1548, cuenta con más de un millón de habitantes. En sus calles, un atmósfera de vida, ruido y color ofrece un singular espectáculo en el que se mezclan los trajes típicos de las cholas y la magia de sus coloridos mercados.

Junto a los vistosos productos agrícolas y la artesanía boliviana, destaca por su rareza el llamado Mercado de la brujería. En sus puestos, se pueden adquirir desde exóticas plantas medicinales hasta fetos de llama. Otra vez, Bolivia sorprende por su mezcla de contrastes que invitan a descubrirla en su verdadera esencia, aunque para hacerlo haya que recorrer un camino llamado “muerte”.

dónde puedo tomar ese tour

Hola, estoy interesada en tomar el tour descrito en el artículo, Por el camino de la muerte, de dónde puedo tomarlo? cuánto cuesta?
Gracias

Sobre Bolivia. Recuerdos y nostalgias

Hola Santiago, te escribe Irene la profesora cubana, leyendo este artículo he recordado con agrado mi estancia en Bolivia en el año 1998, la descripción de esos parajes que también visité es formidable e ilustrativa. No pude tener acceso al artículo sobre el Lago Titicaca, que en lo personal conocerlo fue un sueño realizado, todavía está en mi mente la belleza del lugar y pude presenciar la caída de la tarde, algo inolvidable., éxitos

Qué mágica descripción !!

Qué mágica descripción !! Esta página es genial para transportarse a esos lugares y huir de las rutinas que ciegan el ser !!

Gracias

Gracias, compañero.
Se agraden tus palabras. Te invitamos a participar en este portal de viajes 2.0.
S.

No hay de que.En estos

No hay de que.En estos tiempos de insensibilidad hace falta esto !!

Para cuando otro relato

Para cuando otro relato !!!!!!

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