Billete de ida

Crónicas regiomontanas - Capítulo 01

Billete de ida

Dos meses de vida regia dan mucho que hablar, mucho que explicar. También me han dado muchas respuestas pero, sobre todo, me han creado muchas más preguntas. Así, el 22 de julio aterricé con cansancio e ilusión a una de las ciudades más importantes mexicanas, Monterrey. Pero, en este viaje, algo cambiaba, algo lo hacía muy especial…el billete, no tenía vuelta prevista. Y, así, empezó el viaje más importante de mi vida…


Grandioso Monterrey

Sabía que Monterrey se encontraba muy cerca de la frontera con Estados Unidos y ya estaba advertida de la influencia “gringa” (así llaman los mexicanos a sus vecinos estadounidenses) pero, no pensé que la cultura norteamericana hubiera calado tan fuerte entre los regios: McDonlad’s, Sturbucks y demás comercios gringos invaden una ciudad entendida como moderna que aguarda sus raíces mexicanas pero entiende el desarrollo de una forma si más no, discutible.

Le pregunté a un amigo francés, cómo definiría Monterrey en una palabra. Su respuesta fue “grandiosa”. No encontré mejor palabra para describir la esencia de esta ciudad: avenidas, coches, comidas…todo es colosal. Así le gusta a los regios. Y, así afronté mis primeras semanas en Monterrey, buscando pasos de peatones que nunca encontré junto al inevitable miedo a lo desconocido. 

Comida sin picante, no es comida
Que los mexicanos comen muchos tacos, beben mucha cerveza, escuchan mucho mariachi, les encanta el sabor picante y no son muy puntuales…es cierto. Afortunadamente, hay veces en que los tópicos no están tan alejados de la realidad.

Asimismo, los mexicanos presumen de sus costumbres con gracia y estilo. Ellos, entienden la vida de forma más aliviada que los europeos.  Su rutina y alegría me cautivó desde el primer momento. Ahora, comparo y entiendo el comportamiento mexicano más natural que el europeo donde el estrés y las formalidades no tienen cabida en un día a día de trabajo (o estudio) pero siempre, desde una perspectiva campante y optimista.

Complejo de inferioridad

Una de las primeras sensaciones que sentí en Monterrey fue la amabilidad y cordialidad de los mexicanos. Y me gustaba, porque la gente me hablaba, me ayudaba a encontrar el camino; porque entendí la sociedad como una comunidad abierta al diálogo entre desconocidos (algo que no suele pasar en mi ciudad, Barcelona). Innegablemente, los mexicanos son por ende más abiertos que los europeos pero, al tiempo empecé a entender que está amabilidad también venía condicionada por mi forma de hablar …¡Ah! ¡Eres española! Esta reacción se repite constantemente en mis “pláticas” espontáneas. Y te preguntan sobre tu ciudad como si vinieras de otro mundo (mejor).

No acababa de entender porqué y, con suerte, me topé con un libro antiguo pero, muy interesante: El perfil del hombre y la cultura en México, de Samuel Ramos. Este, me respondió muchas preguntas y (como siempre) me abrió otras muchas. Según el autor, los mexicanos sufren un complejo de inferioridad condicionado por la influencia gringa y europea. Como comenté antes, entienden el desarrollo negando su propia cultura. Esto responde al porqué de tanta amabilidad y curiosidad por mis raíces catalanas.  Hoy, ya me acostumbré a este tipo de reacciones pero, sigo sin entender bien el porqué.

 Seguimos caminando
Muchas dudas (y problemas) existenciales me motivaron a hacer este viaje. Llegué con una maleta llena de preguntas, de objetivos, de ilusiones. Hoy, agradezco a estos problemas el haberme arrastrado hasta aquí. Hoy, muchos de los objetivos que abarcaba en este viaje se han desvanecido en una aventura que acaba de empezar. Hoy, tengo nuevas motivaciones. Y sigo caminando.

gracias, te felicito por tu articulo que es muy bueno

Me gustó tu articulo aunque también quiero comentarte algo. Bueno pues a pesar de que a los ojos de muchos extranjeros los mexicanos somos una sola cosa, en México los mexicanos son diferentes entre si, es un mosaico de costumbres, tradiciones, creencias, rasgos físicos, cultura, idiomas, sabores, etc.

Así mismo mencionar que hay muchas diferencias entre los habitantes de cada estado, principalmente hay una diferenciación entre los del norte y los del sur. Y algo un poco lamentable es que la mayoría del país detesta a los capitalinos o defeños a quienes llaman chilangos.

A los paisanos de Monterrey se les dice "regios" o "regiomontanos" y como persona chilanga (del D.F) que soy pues tengo una percepción un poco diferente, digamos que de primera mano no dices "vaya están hablando de mis compatriotas", pues como mencione antes, existe un sentimiento de desprecio hacia los capitalinos.

Esto es algo que todos los mexicanos sabemos, me atrevo a decir que los mexicanos son muy cordiales con los extranjeros, una actitud un tanto "malinchista" sin embargo esto les transmite a las personas que nos visitan una muy buena impresión; mas sin en cambio entre los mismos mexicanos es dónde hay discriminación, ejemplos: a los indígenas del país; a los que tienen menos billete, pues tristemente en México importa mas el nivel social que el grado de estudios o la preparación académica, por ejemplo alguien tiene muchisimo dinero, no se sabe si es un narco, es mas respetado que un profesionista que gana muy poco para la preparación que tiene y a pesar que el primero gana dinero de manera injusta (esto lo digo en base a mi experiencia personal de tener un vecino quien de la noche a la mañana era rico y descansaba todo el día, sin embrago los demás vecinos lo veían con mucho respeto), obviamente tocar este tema entra en el serio problema de la corrupción y la delincuencia que existe en nuestro país.

Por último solo quiero agradecerte tu comentario, por ser respetuoso con mi país y por permitirme expresar mi opinión. Asi mismo te exhorto a ti y a otros a conocer mejor nuestro país pues es enorme todo lo que puedes aprender de el y porque hay muchas cosas que la gente cree que es México debido a lo que ven en la tele o en el cine pero es muy diferente venir y conocerlo en persona. Un saludo =)

Muy bueno el artículo, me

Muy bueno el artículo, me ha gustado mucho.

Deberíamos todos aprender de los mexicanos.Por mucho que tengan ese complejo de “inferioridad” considero que ellos tienen muchas cosas que enseñarnos a nosotros. Así como valores que aquí se están perdiendo (o es que, quizás, no los hemos tenido nunca). El saber vivir alegre y sin estrés, a pesar de los quehaceres de la vida diaria y, sobre todo, esa amabilidad y la predisposición a tenderte siempre una mano cuando la necesitas.

Lara, me alegro increíblemente, aunque te echo mucho de menos, que hayas emprendido este viaje a la ciudad grandiosa. Sé que esta aventura te va a hacer crecer como persona, te ayudará a entender cosas y, como tu misma bien has afirmado, a plantearte y cuestionarte muchas otras. Ése es el placer de viajar. Un fuerte abrazo.

Amiga

Amiga;

Como sabes, esta aventura está siendo más provechosa de lo que ya imaginaba que sería. Los mexicanos, entre otras cosas, me están haciendo comprender mejor tu "tranquilidad" ante la vida :-)
Tenéis muchas cosas en común...tienes que venir a conocer esto

Un abrazo enorme. Te "extraña";

Lara.

Da Gusto

Da gusto escuchar a gente que viene de otras partes del mundo o incluso del intrior de la republica y les gusta monterrey, me gusta tu forma de ver las cosas y por desgracia, muchos mexicanos sienten que son inferiores a los demas.

un saludo desde monterrey y supongo que ya comiste cabrito, si no te lo recomiendo ampliamente.

Saludos..

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