exploración

Mapas, islas y tesoros

Nunca. Nada. “Nunca” me ha gustado la palabra “nada”. No es justa. Porque mientras queden “noches”, quedarán “estrellas”. Mientras queden estrellas, quedarán (irreductibles y heroicos) “caminantes”.  Mientras queden caminantes, quedará “camino” (hecho o por hacer). Mientras quede camino, quedarán “viajes”. Y si hay viajes… 

El camino del horizonte

En unos días, podremos recorrer “El camino del horizonte”. Este libro compuesto por “90 cuentos zen para superar la crisis” es un viaje y se construyó en torno a ellos. Escrito entre terminales de aeropuertos y viajes transoceánicos… En esas incómodas butacas, estrechas y mal iluminadas, de tantos aviones. En diferentes capitales y ciudades del mundo. Durante más de dos años. Un libro que además ha reunido varias buenas noticias…

 

 

Fin

Hay cosas (y personas) que dejan huella. También, heridas. Y si el teléfono se volvió mudo… ya no vale la pena seguir. Si realmente quieres caminar hacia tu sueño… Hay un consejo y una palabra que sirven para empezar. Para volver a empezar. Para seguir. Para reinventarse. Para soñar. Para cerrar “ese” capítulo y pasar “esa” página… Y nunca volver atrás. Nunca. Para valorarse un poco más. Para entender que ya está. Y que no valía la pena seguir. Si ya lo has dado todo, simplemente, no hay más. Debes ir, debes partir de “ese” lugar. Desde allí. Sin temor. Decidido. Seguro. Recuérdala. Es solamente una palabra para crecer. Para ser. Para vivir. Dice así y, desde el jueves por la noche, me encanta…

En ese lugar

Estando hace unos meses en Colombia, a punto de ir a Marruecos, con la opción de visitar Costa Rica, y con un viaje cerrado a República Dominicana, uno –yo– pensaba en México. Me dijo un amigo que eran los recuerdos. Otro me aseguró que era el futuro, que a veces, llama a tu “puerta”. Yo creo que es más sencillo... 

En "esta" guerra

En China, me encuentro a Sun Tzu. En su tratado El arte de la guerra afirmó que “la invencibilidad es una cuestión de defensa; la vulnerabilidad, una cuestión de ataque”. Es verdad. Y dijo Ovidio que “en el amor no basta con atacar, hay que tomar la plaza”. Es cierto. Y hay un dicho que apunta que “todo vale en el amor y en la guerra”. Aunque, en este caso, no lo creo así…

 

Entre Shangai, Hangzhou y Nanjing (China)

A los "7" viajeros

No encuentro en China nada de lo que los estereotipos y los prejuicios me habían advertido. Ni en las calles, ni en las gentes, ni en los mercados, ni en los trenes, ni en las avenidas, ni en los lagos silenciosos, ni en las risas cabizbajas. En nada. Toca, otra vez, descubrir. Otra vez, “desaprender”. Y otra vez también ese perezoso e imprescindible ejercicio de limpiar pupilas para sacudir —de la mirada y del alma— la miopía viajera.  

Un susurro y un relámpago

Los relámpagos no saben de razones. Tampoco de argumentos. El problema no son los kilómetros. Menos aún, los océanos. El peor jet-lag es el miedo. La peor distancia… la que no existe. La soledad le pidió perdón al silencio. Y silencio habló. Los latidos escriben los viajes. Y uno necesitaba viajar. Pero también, perderse, huir, olvidarse, desaparecer... 

Co(n)razón

Tocado. Casi hundido. Así quedan mis cimientos al leer la entrevista de La Vanguardia (miércoles 14 de marzo). Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia, es expeditiva: “El corazón tiene cerebro”. Cuatro palabras. Un titular… Suficientes ―esta vez― para desmoronar de sólo un impacto ―certero y letal― toda una filosofía de vida.

Luciérnagas

Son tímidas. Brillan solas. Sólo de noche. Cuando todos duermen. Son pequeñas, pero son muchas. (Y se necesitan aún más). Se enfrentan valientes a la oscuridad nocturna. Iluminan. Inspiran. Crean. Muestran. Guían…

 

Bitácora recomendada

Cientounvidas... Un blog de "etapas", vidas y... viajes

Asier Suescun es un viajero... diferente. Periodista y trotamundos, decidió crear su propia bitácora viajera: CientounVidas para contar como cada "etapa" es una vida. Y éstas comienzan y terminan con un... viaje. Bienvenidos a este viaje de ida y vuelta, donde nunca faltan las ganas de vivir y de viajar...
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