Europa

Rusia

Mucha belleza y poca identificación

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, o simplemente Unión Soviética, acabó el 26 de diciembre de 1991. Antes, desde su creación en 1922, semejante a Brasil, país continental, reunía más o menos 15 repúblicas, que forman el antiguo Imperio Ruso, en Europa y Asia. Ahora, en el lugar de la superpotencia, las fronteras de las ex-repúblicas están abiertas. Hay, sin embargo, una línea imaginaria separando lo que resta de la Unión Soviética y los demás países y pueblos.

Cartas de una Erasmus - Entrega 07

La visita de La Mamma

Cuando la vuelta a casa por Navidad está literalmente a la vuelta de la esquina, mi madre me anuncia que ha juntado los días que le deben en su trabajo y que viene a visitarme. La recojo en coche en Pisa, acompañada de mi coinquilina y de las súperamigas. En un país como Italia donde “La Mamma” es toda una institución, ¿cómo no esperar ansiosa a la mía?
Londres

La capital de los ‘contrastes’

Desde East End hasta West End. Desde Picadilly Circus hasta Canary Wharf. La ciudad de los reyes, las coronas y los ‘Lord’ por excelencia, Londres, ya no es una ciudad donde bajos señores con bombín se pasean apresuradamente de un lado al otro de Westminster ataviados con largos y calurosos abrigos negros escondidos por la niebla algunos o por el humo de los antiguos coches ingleses otros. Ni su por puente atraviesan ya grandes barcos sembrados de imponentes mástiles que transportan mercancías importadas de las más bien explotadas colonias americanas.
Verzasca (Locarno, Suiza italiana)

Viaje al fondo del abismo

Los cárteles de advertencia no han servido para atemorizar a los submarinistas. Cada año, un gran número de amantes de los deportes subacuáticos se sumerge en las aguas del río Verzasca, motivados por el peligro del lugar y atraídos por la belleza de sus aguas cristalinas. Algunos han logrado recorrer con éxito los angostos pasadizos que se esconden en el fondo del torrente. Otros, menos afortunados, se han visto atrapados en violentos remolinos, perdiendo su vida en las aguas de la “dama verde”.

Carta de una Erasmus - Entrega 6

Una prueba de madurez

Lo primero que te pregunta un italiano es: “¿Eres una estudiante Erasmus”. Lo segundo, sin esperar respuesta, es decirte: “Entonces, ¿todo el día de fiesta y bebiendo?”
Cartas de una Erasmus - Entrega 5

Viaggio d’ istruzione

Hasta las cinco de la tarde no llegamos a Turín, y habíamos salido a las 8 de la mañana. Un autobús lleno de estudiantes universitarios en el primer “Viaggio d´istruzione” de la asignatura “Storia e critica del cinema”.

París, Francia

Malas épocas para Cupido

La esencia de la bohemia dorada sigue viva. Y es que, después del largo viaje, la bienvenida que nos ofrece la capital francesa consigue que el viajero olvide lo malo y se haga partícipe del glamour de sus calles, del carisma de sus pintores y que forme parte por unos días de los más de seis millones de habitantes que ocupan el gran espectro de la macrocapital de Francia.
Cartas de una Erasmus - Entrega 04

La Torre de Babel

Los Erasmus tienen cierta tendencia a juntarse con estudiantes de su país, más aún si, como dicen, este año aquí en Perugia, hay más españoles que italianos. Mi coinquilina y yo, prevenidas de esta tendencia, desde el primer día hemos huido de los “guetos” españoles, y, a excepción de las superamigas, madrileñas ambas, de las leonesas (aquellas dos estudiantes de ingeniería de minas de León que conocimos en el albergue el primer día), y algún que otro rezagado españolito, hemos ido formando un heterogéneo grupo plurinacional.

Cartas de una Erasmus - Entrega 03

El Eurochocolate

Las superamigas, mi coinquilina y yo vamos a engordar descaradamente como vivamos otra semana como ésta. Como si no tuviésemos suficiente con los kilos de pasta, las pizzas, los helados, los “aperitivi” y demás delicias gastronómicas italianas, está semana se está celebrando en Perugia el Eurochocolate.
Cartas de una Erasmus - Entrega 02

Cercando affitto

Mi coinquilina y yo llegamos al Ostello per la Giuventú de Perugia y… (En España: cola de la Oficina de Relaciones Internacionales de mi Universidad. Conozco a una chica alocada, despistada y dulce. Se va también a Perugia de Erasmus. Congeniamos y decidimos al instante irnos juntas. Seremos compañeras de piso, o lo que es lo mismo, será, además de mi inseparable, mi coinquilina).

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