vedado

La Habana, Cuba

Instantáneas de la Habana

El Caribe, bajo mis pies, arremete contra el Malecón. El compás infinito de las olas humedece los engranajes de mi reloj, desacostumbrado ya, a la hora española. Los cálidos rayos de la tarde destilan recuerdos y pienso si Unamuno tendría razón al afirmar que se viaja no para buscar el destino sino para huir de donde se parte. A las espaldas de quien mira al mar La Habana se extiende majestuosa y subyugante. Su pátina de indolente subversión planea en cada rincón, intentando desalentar a cada pedacito de incertidumbre que en el verano de 2007 parecía haberse apoderado de la ciudad.