tiempo

Pronto

Rara vez, el tiempo nos parece un aliado. A veces, nos falta. Otras, nos sobra. A veces, pasa volando. Otras, se hace eterno. Dijo Thomas L. Williams que “el tiempo es la distancia más larga entre dos lugares". También, entre dos personas. Pero algo hemos aprendido. Y algo, quizás, nos queda por aprender...
Brujas (Bélgica)

La imposibilidad de parar el tiempo

Los viajes están repletos de cuentas atrás. Antes de partir, cada hoja que arrancamos del calendario está tintada de ilusiones, de emoción por que llegue el momento de descubrir nuevos lugares y personas que marcarán nuestros días en ruta. Pero un buen día, sin permitir a la rutina que inunde nuestro paso, la cuenta atrás llama a la puerta de nuevo al acercarse la hora de marchar. Es entonces cuando nuestra condición humana se resiste de forma natural a arrancar hojas de ese mismo calendario, intentando parar el tiempo sin éxito alguno. Los días pasan a una velocidad vertiginosa mientras nos empeñamos en aprovechar todos y cada uno de los instantes como si fuesen ya el último, olvidándonos de que, en el fondo, todo viaje termina para dar paso a otro distinto. Incluso mejor.