Reino Unido

Reino Unido

Londres desde dentro de la postal

La ciudad que cambia con el tiempo, que muta a la velocidad del vértigo. La que hace ordinario lo extraordinario, la que pide ser revisitada como las buenas películas con asiduidad, para volver a entenderla, para conocer sus nuevos entresijos, para sacarle la enésima lectura. La ciudad en la que siempre se encuentran nuevos detalles, la que consigue sorprender siempre, la que incuba tendencias destinadas a romper y las exporta para encontrar otras nuevas. La ciudad que convierte en obsoletas las modas vigentes, esas que que ella había dibujado hacía ya tiempo. La ciudad inacabable y diversa, abierta a todas las sensibilidades y a todos los públicos, mestiza cultural y llena de identidades. La ciudad que es paradigma absoluto del cosmopolitismo. La ciudad entre las ciudades, aquella a la que todas las demás han intentando imitar y a la que ninguna otra ha conseguido igualar. La primera. La original.
Londres

La capital de los ‘contrastes’

Desde East End hasta West End. Desde Picadilly Circus hasta Canary Wharf. La ciudad de los reyes, las coronas y los ‘Lord’ por excelencia, Londres, ya no es una ciudad donde bajos señores con bombín se pasean apresuradamente de un lado al otro de Westminster ataviados con largos y calurosos abrigos negros escondidos por la niebla algunos o por el humo de los antiguos coches ingleses otros. Ni su por puente atraviesan ya grandes barcos sembrados de imponentes mástiles que transportan mercancías importadas de las más bien explotadas colonias americanas.