Pirineos

Una puerta en La Cerdanya

De paso por Puigcerdà

Será un domingo de primavera y a unas tres horas desde el centro de Barcelona, el tren te traerá por fin a La Cerdanya. Y te darás cuenta fácilmente de que has llegado. Notarás que estás en ella. Porqué sí, será el Pirineu, pero será diferente. La entrada es imponente, como gran parte del camino, el cual está rodeado constantemente de árboles y montañas. Algunos blancos en invierno, el resto siempre verdes. Pero la entrada a La Cerdanya no deja indiferente.