Grecia

Grecia

Elafonisi, la playa rosada

Miramos por la ventanilla del avión y nos encontramos con una isla sin final. Tan grande que supera a la propia vista. Diferente al resto de islas, más pequeñas y curiosas. Partimos con unas expectativas y acabamos observando una realidad muy distinta. Montañas rocosas que se pierden en el horizonte. Un abanico de colores que oscilan entre el verdoso de los bosques y el color rojizo de la tierra. No es el lugar que imaginábamos. No ese ese lugar árido y rocoso típico de la Grecia continental. «Este paisaje cretense se asemejaba, pensé entonces, a la buena prosa: bien cincelada, exenta de superfluas riquezas, potente y contenida» expresaba el poeta cretense Nikos Kazantzakis en su obra Vida y hechos de Alexis Zorba. Creta es diferente.
Grecia / Escocia

Dos islas donde naufragar

Grecia, julio de 2010, un ferri me acerca a Folegandros meciéndose en un Mediterráneo tranquilo. La brisa salada no sólo se mete en mis pulmones, también me hace cosquillas en el corazón y en los ojos, anunciando un destino especial. Mientras los motores paran y la embarcación amarra, deseo ardientemente poner un pie en la isla, y eso que aún no sé que, entre otras cosas, veré la puesta de sol más increíble de mi vida. No lo sé, pero lo presiento. Estas cosas se notan. Escocia, julio de 2016, otro ferri arriba a Lewis, esta vez navegando en las aguas salvajes del Atlántico. La brisa es viento y el azul es gris, pero mi corazón y mis ojos vuelven a palpitar de emoción; creo que otra isla va a brindarme un momento mágico, de esos que no se olvidan. De nuevo, el presentimiento se convierte en realidad. 
Grecia

Santorini, la Isla de Baco

La isla de fuego se ha convertido en un enclave turístico cada vez más relevante debido a su belleza natural y al aumento de cruceros que costean las Islas Griegas en búsqueda de una estancia corta pero paradisíaca. Sin embargo, Santorini destaca particularmente por su producción de vino