Un pueblo de sentidos

Tiradentes (Brasil)

Un pueblo de sentidos

El color de las ventanas. Las calles de piedras. La artesanía a pie de calle. El silencio de la montaña. El sonido de las campanas de las iglesias y el brillo de sus ángeles barrocos. El aroma de la gastronomía y el sabor de su cocina. La naturaleza y la alegría de sus flores. Una mezcla de imágenes y sensaciones se quedan para siempre en la memoria del visitante que llega a Tiradentes, un encantador rincón de Minas Gerais, al sudeste de Brasil.

Un lugar, mil interrogantes
Es probable que la combinación de palabras Brasil + Tiradentes no aparezcan juntas en los apuntes de ningún aventurero que haya recorrido el país más grande de América Latina. Las preguntas se multiplican: ¿Qué es Tiradentes? ¿Un pueblo? ¿Una ciudad? ¿Una calle? ¿Un restaurante? ¿Una plaza? ¿Una montaña? ¿Un rincón?

Iglesia de TiradentesSí, es todo eso. Parada de los buscadores de oro en el siglo XVIII, el pueblo atravesó los años, acompañó el avance del mundo. Sin embargo, fiel a los primeros caballeros que trotaban por las calles de piedra de la ciudad, el transporte animal sigue una opción. La locomotora a vapor comparte escenario con los coches, los autobuses y los helicópteros. Estar en Tiradentes es hacer un viaje en el tiempo y comprobar que modernidad y el pasado caminan juntos...

Situado a 330 kilómetros de Río de Janeiro y a 190 kilómetros de Belo Horizonte, el pueblo tiene cinco mil moradores alojados en casitas muy parecidas. Un estilo barroco de arquitectura que se repite en los 83 kilómetros cuadrados que limitan su territorio. Las paredes blancas, las ventanas coloridas. Y en su interior una gente parlanchina y hospitalaria.

Tiradentes esta en el pie de la sierra de Sao José, un paredón de piedra que sirve de moldura al escenario. Es como una ciudad de película. Parece artificial. Pero es todo real. Lo mejor es caminar por las calles de piedra y así descubrir todos los encantos del lugar, tanto en los espacios cerrados como en los abiertos.

Atracciones y el arte
Son ocho iglesias y en ellas están los tesoros históricos del barroco mineiro. Los altares están diseñados con estilo "rococo", cubiertos en oro, con imágenes de ángeles tallados por el mestre Francisco Lisboa, Aleijadinho, uno de los artistas más reconocidos de la arte barroco del siglo XVIII.

Para aquellos que les encanta la aventura, lo mejor es aprovechar la naturaleza y explorar las trillas en el medio de la sierra de Sao José. En el camino se encuentran cascadas. En tierra, hay que seguir las sendas en la Maria Fumaça hasta Sao Joao del Rey, la ciudad más próxima.

Los amantes del arte encuentran en Tiradentes un atelier a cielo abierto. Los artistas esculpen la madera en la calle y los trabajos son expuestos en las ventanas. Otro destaque son los textiles, hechos en el telar manual.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • No se admite ninguna etiqueta HTML
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

To prevent automated spam submissions leave this field empty.
CAPTCHA
Responde a la pregunta para validar el envío.