La Carmelita y La Tirana, sincretismo en el desierto

Fiesta de la virgen de Tirana

La Carmelita y La Tirana, sincretismo en el desierto

Allá, donde el cielo de azul intenso se confunde con los colores del desierto, donde el viento frío de la noche recorre la Pampa del Tamarugal, allá es donde llegan miles de fieles a honrar a la Virgen de la Tirana, siguiendo el camino de las cruces adornadas por flores que indican la cercanía de un pueblo que vive la fiesta religiosa más importante de Chile.

La fiesta de la Tirana es una de las muestras de fe y devoción a la Virgen del Carmen más grande de Chile. Cada 16 de julio (día de Nuestra Señora del Carmen) el pueblo homónimo triplica el número de habitantes entre cofradías que ofrecen su manda a la “Carmelita” (uno de los tantos nombres que recibe la Virgen) y los fieles que vienen a agradecer los favores concedidos; a esto sumamos los miles de visitantes que han escuchado de esta fiesta religiosa y vienen a una de las zonas más desérticas del norte de Chile.

El pueblo de La Tirana queda en la comuna de Pozo Almonte, I región de Tarapacá, Iquique; llegar desde la capital de Chile implicaría por lo menos treinta horas por tierra, pero ni esas distancias tan extremas impiden que los miles de visitantes que conocen de esta fiesta se resistan a ir.

¿Qué es lo que tiene? ¿Qué llama tanto la atención de grupos de personas bailando con pesados trajes de terciopelo y máscaras de 5 kilos? Sería demasiado descriptivo decir solo eso. No son sólo trajes, ni máscaras, son pruebas de fe, sacrificios que ofrecen a su virgen y se adornan para ella. Son las cofradías que viven y se preparan durante todo el año para venerar a su señora, grupos de baile que se han ido formando con el peso de las creencias y la herencia familiar. Pasan horas sintiendo el frío nocturno de la pampa y el calor enceguecedor del día.

La devoción del pueblo se refleja además en la misa inaugural donde todas las cofradías son participes de la ceremonia, ésta se inicia pasadas las diez de la noche del día 15 de julio en espera que llegue la media noche. Apenas dan las doce se inicia otro año de ofrendas y peticiones a la Virgen. Tras dos horas de oraciones y cantos, miles de fieles emocionados saludan a la Carmelita con fuegos artificiales y los bailes se reanudan a pesar del frío que apenas se siente con el calor de la devoción. La música y el trote de los pasos se perciben por todas partes, el himno de la Reina del Tamarugal se escucha en la voz de todos.

Pampa desierta nortina/ ha florecido un rosal,/ llegan de todos los lugares/ su manda deben pagar.

Cada 16 de julio/ sale la reina a pasear /saludando al peregrino /que la viene a venerar.

Viva ya, viva ya, / Reina del tamarugal, / Tirana que haces llorar / y a todo un pueblo bailar.

Triste se queda mi china / debemos de regresar./ Y entre los tamarugales / se ha marchitado un rosal.

Uno de los grupos más antiguos de bailes es diablada, que data de 1957. Este nombre se debe a que era la forma de enseñar las sagradas escrituras a los nativos, se representaba al arcángel Miguel que luchaba contra los diablos. Actualmente este ángel suele ser representado por una mujer y un grupo de hombres que representan a los diablos que bailan a su alrededor.

Chunchos, chinos, kalawallos, morenos, gitanos, sambos caporales son algunas de las otras cofradías que rinden homenaje a la virgen, cada grupo tiene su propio origen, algunos netamente católicos y otros más paganos, pero todos quieren lo mismo: honrar a la Carmelita. Otra de las cofradías más conocidas son las Kullakas (hermana mayor en quechua). Sus orígenes datan de las danzas ceremoniales que hacían las Vírgenes del Sol del imperio Inca; consiste en que un grupo de mujeres de distintas edades, que danzan y cantan alrededor de una gran vara. Cada una de ellas sostiene una cinta de color unida del extremo superior de la vara y van girando a medida que trenzan la vara. Este ceremonial es realizado cada 16 de julio al medio día, horas antes que la virgen salga en procesión por el pueblo.

Los orígenes de la Fiesta

¿De dónde viene este sincretismo? ¿Y tanta veneración a la virgen del carmen? De una historia de amor y fe. Según la leyenda se menciona que cuando Diego de Almagro llegó al norte de Chile traía consigo cerca de mil aborígenes de las zonas del actual Perú, entre ellos estaban Huillac Huma, último sacerdote del antiguo culto al dios sol y su hija Ñusta. El sacerdote logró huir adentrándose en la ciudad conocida actualmente como Calama, más tarde lo hizo su hija con un grupo de incas hacia la Pampa del Tamarugal. Los incas apodaron a esta región Tarapacá, que significa escondite o boscaje impenetrable.

La pampa del Tamarugal pasó a ser un territorio dominado por la Ñusta y su sequito. Todo español o indio bautizado que pasara por esa zona era asesinado y al poco tiempo la Ñusta fue conocida como la “La Tirana del Tamarugal”

La Tirana enamorada

En una de las tantas emboscadas realizadas por los hombres de la Tirana, tomaron prisioneros a un grupo de mineros que se encontraban en la zona buscando la “Mina del sol”, entre ellos estaba el portugués Vasco de Almeyda.

La Tirana se enamoró del extranjero y haciendo uso de su poder y sus conocimientos de sacerdotisa pudo desviar la atención de su pueblo que reclamaba la vida del intruso en sus tierras. Durante meses los más cercanos a Ñusta vieron como se relacionaba con el portugués, pero no reclamaban, era quien los había liberado de la esclavitud y no dudarían de su palabra, hasta que la pareja fue sorprendida cuando Almeyda bautizaba a la Tirana, con la promesa de vivir su amor en el cielo cristiano.

La Ñusta y Almeyda murieron acribillados por el pueblo que se sintió traicionado. Como última petición la Tirana pidió ser enterrada con su amado y pusieran una cruz sobre ellos.

La Virgen de la Tirana

Entre 1540 y 1550, fray Antonio Rondon, de la Real Orden Mercedaria, evangelizador de Tarapacá y Pica, llegó al Tamarugal para levantar en todas partes el estandarte de Cristo. Un día vio un bosque de tamarugo, donde encontró una cruz cristiana. Fray Antonio que conocía la leyenda de la princesa india que se convirtió al catolicismo vio que era su tumba; en su recuerdo edificó una ermita que con el correr del tiempo se convirtió en iglesia. La colocó bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen, pensando en el escapulario carmelita que llevaba Vasco de Almeyda.

A partir de este momento la veneración a la Virgen del Carmen comenzó a crecer en esta zona de la Pampa y los reductos indígenas que iban quedando se entregaron a la fe católica.

Muy hermoso tu

Muy hermoso tu reportaje

felicitaciones y agradecimientos a la periodista CHILENA relatora de esta hermosa y educativa exposición de esta tradición cristiana del norte de Chile.

Tu reportaje entusiasma a visitar esta fiesta religiosa, en medio de este desierto. Tan colorido con estos trajes religiosos.

Y cada cierto tiempo, ocurre un fenómeno, en este seco desierto se convierte en el denominado desierto florido. Según informan la prensa

Suerte y sigue informando sobre tu hermoso país Chile,

larga y angosta faja de tierra.

La virgen que hace llorar

Agrego al lindo artículo de Leslie.

En medio del desierto mas inóspito del mundo, donde solo se ve piedra sobre piedra, cerro, pampa y sal; en medio de casas sin techo y lugares de colores que desfallecen, ha crecido una esperanza que hace llorar.
Miles de mineros y sus familias provenientes del norte chileno, de Bolivia y Perú abandonan sus cerros, sus pueblos, sus comunidades y ciudades para acudir a su cita obligada con la Virgen de la Tirana todos los 16 de Julio.
Ancianos, viejos, niños, mujeres y hombres se preparan prolijamente durante un año para rendir su tributo a quién los ha acompañado, a quién ha regado su desierto interior con nueva fe, a quién ha atendido sus ruegos y peticiones y calmando sus angustias propias de esta tierra desolada.
Cuando los tamarugos a través de los años han disminuído en número por lo duro del clima y la falta de agua, la Reina del Tamarugal como le dicen cariñosamente los bailarines, ha ido teniendo cada vez mas devotos y peregrinos. ¿Que nos quieres decir Virgen que haces llorar?

Este año tuve la suerte de

Este año tuve la suerte de estar en la Tirana junto a una familia que lleva decadas bailando. Me gustaría agregar un par de datos que podrian ser de interés. Este años, la fiesta comienzó el 6 de julio y termina el día 26. En los 10 días en torno al día de la fiesta hay bailes las 24 horas del día, parando solamente para las misas. La cantidad de detalles que enriquezen esta "sub-cultura" son impresionantes. Por ejemplo, creo que son las kalawallos son las que usan unas cucharas en sus trajes: si apuntan hacia arriba son solteras y hacia abajo casadas. En cuando a la diversidad de trajes, me explicaron que la temática de los trajes fue por la influencia del cine mudo que llegó a las salitreras, en que se mostraban los "pieles rojas" y los "ali babá" y otros que hoy se ven bailando. Tambien hay una visita de parte de los músicos a un monumento en el cementerio... ahí pueden preguntar por la historia de "el Palapa", un trompetista que llego a ser casi una leyenda en la zona. Podría seguir escribiendo mucho más, pero es mejor que se den una vuelta por la Tirana el año entrante y lo vivan en persona. En general el clima es muy seguro y familiar (además de ser zona seca durante la fiesta)

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