Exámenes a la Carta

Cartas de una Erasmus - Entrega 10

Exámenes a la Carta

Perugia está desierta. El jolgorio de estudiantes ha desaparecido ¿La razón? Febrero es el mes de los exámenes. No quería escribir sobre ellos pero… uno, no he hecho otra cosa este mes; dos, ¿cómo justifico mi beca Erasmus si no hago un solo examen? Al fin y al cabo, soy una estudiante…

Cuando un español se ve ante la tesitura de hacer exámenes en Italia, la primera reacción es miedo, ya que aquí los exámenes son orales, algo a lo que en España no estamos acostumbrados. El temor nace ante la primera convocatoria, después se pasa por puro aburrimiento. Llegas a las 9 al examen, el profesor hace el “appello” (pasa lista). Como se presentan 80 personas, hace aplazamientos: “hasta el 30 los examino hoy, los demás, mañana…”. Y tú, como eres el número 74 porque dejaste para el último día el apuntarte en la lista, te vas a casa. El segundo día de examen, después de esperar cinco horas a que llegue tu turno, ya no te quedan ganas de ponerte nervioso. He aquí la organización italiana. 

El cara a cara

Pasada la burocracia, llega el “cara a cara” con el profesor. Hay dos opciones: o examinarte con él en su despacho o en un aula junto a otros 50 alumnos que aguardan su turno. Mi primer examen fue de la primera modalidad: “Letteratura Italiana Contemporanea”. El profesor me pregunta detalles concretísimos sobre libros que leí hace dos meses y en italiano, y que, por lo tanto, ni recuerdo. La única opción es llevármelo a mi terreno y acabar filosofándole sobre el sentido de la libertad. El pobre profe, un tanto desconcertado, terminó preguntándome por mi estancia en Perugia, algo que harían todos. Con mano izquierda y mucho morro pasé mi primer examen con buena nota.

Nos dijeron que los estudiantes Erasmus gozamos de ciertos privilegios… y parecía que iba a ser cierto. El segundo fue aún más fácil. La profesora de “Psicologia Sociale” nos puso un sobresaliente a mi y a mí por explicarle “a pachas” qué papel juega la mujer en los Mass Media.  
coinquilina

Con confianza…

Visto lo visto con los exámenes italianos, nos confiamos. Error grave… Embobadas por la labia y la facha del profesor de “Storia e Critica del Cinema” no teníamos ninguna duda de que su examen sería puro trámite. Equivocación absoluta. Casi media hora (lo normal son diez minutos) preguntándonos por las películas de Herzog y Pasolini. El examen fue más complicado de lo que esperábamos, aunque salimos airosas.

Ya sólo nos quedaba uno, el más temido: “Teoria e tecniche del linguaggio radiotelevisivo”. Hemos de reconocer que no es muy difícil estudiarse qué es “Il Grande fratello” o hasta qué punto Berlusconi controla la TV italiana… pero los miedos residían en las leyes de las reformas radioelevisivas y en la supuesta altivez del profesor. Mi coinquilina salió llorando del examen, a lo que el profesor le dijo: “señorita, que esto es un sistema de democracia, no un sistema de torturas”...

 

…Y amor

Lo bueno de los exámenes en Italia es que la calificación se sabe de manera inmediata, y que es más fácil reconducir hacia lo que mejor te sabes un oral que un escrito. Los profesores añaden además, la imposibilidad de copiar. Lo malo de ellos es la arbitrariedad, un examen oral termina, a mi parecer, siendo mucho más subjetivo. Lo malo son también los nervios. Quién iba a decirme a mí que acabaría echando de menos mis exámenes escritos y mis profesores españoles…

Y así, mis compañeras Erasmus y yo superamos, sin demasiado esfuerzo, los exámenes italianos en la Erasmus. Para celebrarlo y aprovechando el festivo y comercial día de San Valentín, nos fuimos de excursión a Terni, pueblo en el que nació dicho santo. Los italianos dicen que es uno de los pueblos más feos de Italia. No seré yo la que les lleve la contraria… Eso sí, el día de los enamorados la Basílica de San Valentino estaba a rebosar… ¿qué será lo que tienen estos italianos que tanto nos engancha…? 
 

Enganchados...

Italia. Nunca he ido, aunque deseo ir en estos años de juventud. ¿Que tendrá que nos engancha? Debe ser la magia de los Imperios que ahí han residido en el pasado.
Dicen que son gente fuerte, gente de carácter. Deseo que disfrutes mucho mas esas visitas y escribas mucho mas de Italia. Deseo, que despiertes mi deseo de viajar.
Saludos y Felicidades por tus exámenes.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • No se admite ninguna etiqueta HTML
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

To prevent automated spam submissions leave this field empty.
CAPTCHA
Responde a la pregunta para validar el envío.