Cuentos de terror

Barrio gótico (Barcelona)

Cuentos de terror

Las calles del barrio antiguo de Barcelona se abren como un cuento. Su arquitectura antigua y el ambiente de las calles remiten a aquellas historias de cuando éramos niños, historias mágicas, de miedo.

Calle del barrio góticoCalles angostas y de piedra. La poca luz que se filtra a través de las altas murallas ayuda a distinguir los adoquines del suelo que en invierno siempre están mojados, húmedos. El Barrio Gótico de Barcelona es el más antiguo de la ciudad, presenta numerosos edificaciones de arquitectura gótica y un ambiente sereno y solitario.

Caminar por las calles del centro de Barcelona en las noches de invierno es como perderte en un libro de terror o intriga. Oscuridad, silencio, humedad y sombras. Aquellas que se proyectan en las paredes, sombras de los animales fantásticos de piedra que sobresalen de los ventanales de vidrio. Grandes puertas de madera y compuertas de hierro que parece que te lleven a lugares secretos, a laberintos encantados.

Arco góticoMúsica de violines o guitarras que se pierde entre las calles y que atraviesa las paredes. Música que aparece de la nada y al doblar la esquina das con ella. Un hombre sentado en un tablón que entona melodías a la luz de la noche. De la luna. Y que espera llenar su sombrero con las monedas de algún generoso, de alguien que aprecie sus ritmos.

Ritmos que te persiguen a lo largo de las callejuelas y luego se pierden dando paso al silencio. Al miedo ficticio. El de los cuentos de terror. Hombres solitarios de gabardinas negras y de paso ligero. Parejas abrazadas que se resguardan del frío, que te tranquiliza durante unos momentos hasta que das de nuevo con otra calle solitaria.

Continúas recto, tuerces a la derecha, luego a la izquierda, das con el enorme balcón con adornos de piedra y figuras de cuento, cabezas de águila y garras de león que sobresalen amenazantes. Giras de nuevo a la izquierda y encuentras al músico de canciones de amor, el que toca el contrabajo de pie, y sostiene el instrumento con todo el cuerpo, y con su mano izquierda. Te recuerda de nuevo a un libro de cuentos y sigues el camino de piedras.

DEtalle de una gárgolaAl final la gran calle. La calle grande con suelo de cemento, coches y luces de neón. Puertas pequeñas y con pomo de acero. Gente que se mueve en grupo. No hay música escondida. No hay paredes de piedra. No hay hombres de gabardina ni sombras de animales ni olor a intriga. La historia de terror desaparece en este lugar, pero continúa en el barrio de las murallas. El más antiguo de la ciudad.

coincidencia

Es posible que la autora de este texto sea aquella chica despierta, de la que me quede impresionado y aprendi tantas cosas durante mi primer viaje...en las costas del sur de Inglaterra? Eastbourne mas precisamente?. Si lo es, espero que se ponga en contacto. Cuanta ilusión me haría volver a verla....

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