Para los valientes

Para los valientes

Cayeron. Se levantaron. Lo intentaron. Dejaron todo por seguir su camino. Empezaron de nuevo. Cayeron. Se levantaron. Lo intentaron... una y otra vez. Aceptaron la misma mentira, dos veces, con el mismo disfraz, en la misma persona. Pasaron el frío del desánimo, el dolor de la incertidumbre, el filo hiriente de la soledad. Pero aprendieron (y nos enseñaron) algo...

 

 “El perdón es la venganza de los valientes”.

 

qué mágia posees al

qué mágia posees al escribir!sin olvidar el punto de genialidad!grácias!

Nosotros: No es lo mismo que tú y yo

A menudo hablamos de perdonar, pero en muy pocas ocasiones, por no decir casi ninguna, nos detenemos a perdonarnos. Por haber seguido escuchando las mismas mentiras, por habernos hecho sentir engañados, por ... intentar perdonar a otro, no nos dábamos cuenta que nos heríamos nosotros. y cada vez que esto ocurría más soledad, cicatrices e incertidumbres nosotros sentíamos. Pudimos perdonarnos pero optamos por perdonar. Reivindico lo primero.

Perdonarnos es contemplar el éxito en el esfuerzo de levantarse, es apreciar profundamente la gélida soledad. Porque así, quizás podamos continuar, hacia ese lugar donde los valientes, y sólo ellos pueden llegar. Y a mi se me ocurre que ese lugar se encuentra más cerca de lo que imaginamos. creo que ese lugar somos nosotros mismos. Y cuando lo encontramos, entonces nos perdonamos.

Adonde esta la valentia

Si hablar de valentia
no es lo mismo que encontrarla.

A quienes creen que estan a punto de caer (y caen)
a quienes temen el paso que vendra
a quienes les falta fuerza y les sobra flaqueza (que de ellos tambien hay, y muchos)
a quienes aun les duele donde les han herido
quienes saben que han hecho mucho y recibido tan poco
quienes sufren de injusticia, desidia, deshonra, mentira, abuso
quienes aguantan convencidos de que venceran

a todos ellos me dan ganas de preguntarles
adonde esta la valentia
de donde viene
a que tienda la envian a comprar

en esos momentos justos en los que lo unico que tenemos es un par de bolsillos vacios
y unas ganas locas de perseguirnos la cola porque es lo unico que podemos hacer

a veces creo que al final
lo duro es encontrarse con uno mismo
y entender que las armas no las carga el diablo sino la conciencia
encontrarse con uno mismo en las calles
en las veredas
en el sonriente, en el hipocrita, en el cinico de al lado
en el amable deshonesto que te hace la vida imposible

que duro resulta eh
pensar que tenemos que vivirlo
porque en alguna parte esta la fuerza para salir

lo duro finalmente no es el camino sino ver
que en todo esto somos humanos
que tenemos el alma hecha un alfiletero

y que al fin y al cabo

la vida que recibimos es hija de nuestros actos
es decir

no queda mas que quererla como viene
lenta, floja, imberbe, densa, maravillosa

derramando las lagrimas que queden, caramba
o las risas que hagan falta

despues de todo que importa, señores

mientras tengamos la suerte
de tenerla con nosotros.

Ese es el espíritu del

Ese es el espíritu del verdadero ser humano, caerse, levantarse, perdonar... pero a veces, sientes que no debes perdonar más, ni tienes ganas de volver a comerte la misma mentira.

Gracias por estas palabras

Gracias Santi por estas palabras, cómo siempre me han hecho reflexionar mucho, y cómo siempre, llegan en el momento justo..., necesitaba esos sabios consejos:), no lo olvidaré..., gracias
Un beso
Lidia

solemos perdonar, pero no

solemos perdonar, pero no nos damos cuenta que el dolor no siempre se puede borrar, que hay heridas que difícilmente se curan...y aún así perdonamos los que no perdemos la esperanza, los que creemos que todo puede ser mejor.
muy bonito tu escrito, como todos, suelo releerlos cada vez que entro