Carta india (antes de partir)

Expedición raramuri

Carta india (antes de partir)

Ésta no es –todavía– una carta de despedida. Es sólo un principio. Una invitación a compartir un sueño. Y a hacerte partícipe de una (pequeña y aún más humilde) aventura. Es un nuevo viaje. Otro. Diferente. Para mí. Tuyo.

Mujer raramuri.Norte del Estado de Chihuahua (México). Allí, entre quebradas y desfiladeros, en una de las partes más altas de la Sierra Madre, viven “los hombres de pies alados”, “los que caminan veloces”, los “raramuri”, un grupo indígena hermético y misterioso, celoso de sus costumbres y tradiciones, ajenos al “cabochi” (el hombre blanco).

Con ellos quiero ir. Y con ellos también quiero convivir. 40º C a la sombra. Desierto. Hay poco equipaje que llevar. Tal vez, algunos víveres y un poco de agua. Pero mucha sabiduría que traer de regreso. Voy para ver, para escuchar, para  preguntar, para comprender, para escribir y también para buscar. Entre barrancas y peñascos, en la Sierra Tarahumara, el reto es ahora explicar -desde dentro- el día a día de un pueblo olvidado. Quizás a mi vuelta poco tenga que contar. Quizás sea demasiado difícil hacerlo. Quizás no entienda nada. Quizás todo cambie (para siempre). Ha llegado el momento de volver a partir (El viajero lo sabe).

Gerónimo, guerrero apache.Y así, estos días, he comenzado a hojear los libros y a bosquejar las “sendas” que conducen a ese lugar que hoy busco. Y me han hablado de un “viaje” y de un “camino” que recorrió tiempo atrás un legendario guerrero apache. Allí voy. O, al menos, allí quiero ir. Sin miedo a no encontrar nada. Sin miedo a encontrarlo todo. Entre la arena y las rocas de un desierto casi olvidado, se esconde un nuevo “principio”.

La aventura empieza, esta vez, el sábado 31 de julio en un aeropuerto. El destino: Estado de Chihuahua, México. El objetivo: Encontrar el “camino” que guía al guerrero.

Y aunque esta vez también viajaré solo, necesito (más que nunca) que tú vengas conmigo. Comparte lo que querrías saber. Quiero preparar y vivir este sueño a tu lado. Necesito que me ayudes a convertir esta aventura en nuevo libro (mágico, diferente, indio). Dame tus consejos...

Escrito entre San José de Costa Rica y Barcelona, junio de 2010.

Sinceramente te lo pediría

Sinceramente te lo pediría de favor,642-384 test empapate de ellos,640-721 test llena tu nube del agua de tierras indijenas, las de los "640-460 test raramuri" y despues llueve sobre mi. Si no soy yo quien pueda correr a la aventura ahora, trae a nosotros la tuya, tu aventura, para leer o 642-681 test
quiza tambien para escuchar.

Porfavor

Sinceramente te lo pediría de favor, empapate de ellos, llena tu nube del agua de tierras indijenas, las de los "raramuri" y despues llueve sobre mi. Si no soy yo quien pueda correr a la aventura ahora, trae a nosotros la tuya, tu aventura, para leer o quiza tambien para escuchar.

Fátima : )

Que esta sea una nueva

Que esta sea una nueva aventura para tu bitácora de viajes. Una aventura diferente, como todas, pero parecida a otras. Una aventura para ir, para que vuelvas y nos lo cuentes, y para que te quede la espinilla de volver allí, con ellos. Abre los ojos, escucha, y habla. Aprende mucho y enseñanoslo.

Feliz aventura!

¿Qué significa ser

¿Qué significa ser indio?
Escribo desde un lugar cabochi, donde a todos les da por hacer (y deshacer) de todo menos caminar por caminar, eso a lo que todos renuncian por vivir en la jungla del siglo XXI. Donde todo se hace para llegar a un destino. Escribo desde un lugar donde correr solo es sinónimo de llegar antes, de una competición sin meta racional. Donde correr es sinónimo de dejar atrás a los que nos persiguen. Un lugar cabochi.
Y mi pregunta es ¿quién (no) es el indio? ¿Cambiaríamos por empezar a correr? Solo nos queda aprender de ellos, solo nos queda esperar a que nos cuentes a tu regreso, a que seas la voz de los raramuri. Hasta que un día, queramos (o no) ser indios, y que no haga falta desplazarse a Chihuahua para descubrir a los viejos guerreros, porque tengamos guerreros nuevos de los que aprender. Porque te tendremos cerca.
Y este viaje quiero darte consejos. No soy yo muy de consejos, pero aprende. Aprende del lugar donde se ven las estrellas de noche, donde se escuchan los aleteos de los pájaros y el testigo de los que viven, de los que VIVEN. Porque viven corriendo, pero no por llegar a ninguna parte, solo para poder llegar.
El segundo consejo es no pares de correr. Corre sin mirar atrás, sin mirar, sin explicarte el motivo, el solo saldrá sin que se lo preguntes, sin que se lo pidas. Corre
Quieres un consejo Santi, sé un indio entre indios. Fer com fan, no es pecat, dicen los valencianos de cara curtida. Porque todos somos indios. Porque solo nos queda correr hacia delante, como un raramuri. Porque algún día dejaran de haber cabochis. Gracias por dejarme correr contigo. En el camino, indio. Ánimo.

Que conozcas con ellos

Que conozcas con ellos cientos de cosas nuevas, que te iluminen, que te sorprendan, que encuentres esas aventuras, esos detalles que luego nos vas a dejar conocer a través de tus letras.

Suerte y sonrisas!

Rituales

Hombre
te levantarás cada mañana
para acechar el nacimiento
de un nuevo día;
contemplarás el alba, la estrella,
y beberás el rocío, agua pura
del inicio de los mundos.

Tal vez sorprendas así
el espacio de un instante,
de una grieta,
el fulgor primitivo
del fuego de nuestros orígenes.

Que tengas una interesante aventura.

B.

Mas que consejos ... pensamientos

Querido Santi:
escribo como tu nos lo has presentado: a modo de carta. Me gusta. No pretendo darte consejos, por mucho que nos los pidas. Los consejos son sólo parte de nuestras vivencias subjetivas, y por tanto alteradas en nuestra piel. Pero sí pensamientos que a mi me han servido y que tengo presente de forma especial en estos últimos dias.
Inicias una nueva partida. La vida. Comenzar y terminar. Comenzar a buscar y descrubrir "nuestro lado salvaje". es lo que en algunas tribus no solo de Sudamérica sino de todo el planeta resulta un fin común. Ellos dicen (y tu sabes mucho de esto) que los VIVERES necesarios sólo son cuatro: tiempo, para encontrarse salvaje; sentido de pertenencia, para fundirse con la naturaleza, sea cual sea ésta (aunque sea desértica y pedregosa); pasión, para darlo todo y por último soberanía, de mostrarse único e irrepetible. Y cuando estos cuatro elementos viajan con cada uno de nosotros es cuando adquirimos SABIDURIA, porque es entonces cuando "encontramos el camino que guía al guerrero". Y para emprender este camino, algunos aborígenes e incluso chamanes de algunas tribus (no te digo nada nuevo) "aconsejan" incluir en el petaque algunos utensilios valiosos: un cuchillo, que permite adquirir perspicacia, disposición y por tanto desarrollar la capacidad de alejarse de los superfluo (solo así uno puede iniciar lo que tu vas a iniciar); fuego, que permita quemar hasta conseguir cenizas, todo aquello que molesta, no gusta, duele y nos aleja de nuestra esencia salvaje, y que a medida que se va haciendo más elevada la llama nos da la capacidad para levantarnos; y piedras, que son el recuerdo de nuestra conciencia salvaje y la unión con la vida instintiva natural.

Iniciaste esta nueva aventura el dia que soñaste con ella. Ya estás en ella. Ya estás desprendiendote con el cuchillo de todo lo no natural. Ya has comenzado a encontrar tu lado salvaje. Te podría decir "no tengas miedo", pero eso no es natural. Te digo "afronta el miedo, confróntalo y convive con él. Será duro, pero será parte de la senda.". Y cuando regreses a este mundo que algunos llaman civilizado, habrá historias que nos cuentes pero las más interesantes podrán ser las que tal vez no nos llegues a contar.

(Como en toda carta ... P.D. ese lugar merece ser vivido sólo con los sentidos)

Ya sabes que todos viajamos

Ya sabes que todos viajamos con tus viajes, que para viajar no es necesario moverse del sitio... Yo espero tu llegada para oir, de primera mano, tus experiencias, lo que has aprendido, lo que puedes compartir con nosotros...
Te deseo un feliz viaje y que a la vuelta lo compartas!

Donde quedó su esencia...

Me gusta que cuando escribes, nos amas a todos.
Todos nos sentimos tuyos e iremos a tu lado en el viaje. Que seguro es alucinante y maravilloso. Según el objetivo con que lo mires.

Olerás la misma senda del guerrero. Pisarás las mismas tierras sintiéndote parte de él.

Como si todos fuéramos uno.

Suerte y envidia sana. :)

Con ganas de aprender lo que

Con ganas de aprender lo que tu aprendas.
Te estaremos esperando. Como siempre.
Saludos

Volveré a viajar de tu mano:)

Gracias por invitarme a compartir el sueño (tu sueño), no lo dudes, allí estaré, contigo, en todo momento, porque en ese ligero equipaje que llevarás va también un pedacito de mi corazón, todo mi apoyo, mi fuerza y una sonrisa para que en los momentos duros, difíciles en los que te sientas sólo, te haga compañía:)
Una vez más volveré a viajar de tu mano por lugares maravillosos, de tu mano caminaré por los desiertos y sendas en busca del guerrero", y descubriré a través de ti a gente maravillosa de la que seguro aprenderé infinidad de cosas, una vez más me harás sentir la magia...
¿Necesitas un consejo?. Tan sólo uno:
Vive el sueño con toda tu alma, siéntelo con todo tu corazón y disfrútalo con los cinco sentidos.

Cuando vuelvas aquí estaremos esperándote impacientes para que nos lo cuentes todo y para seguir compartiendo sueños.

Un beso
Lidia