En la ruta de los volcanes

El mundo en bicicleta - Capítulo 04

En la ruta de los volcanes

Después de 13 días en el país que cabalga sobre la línea equinoccial, las imágenes, sensaciones y percepciones son grandiosas y variadas. Las bielas giran por la Sierra, conformada por 2 cordilleras paralelas que llegan en promedio a alturas de 3500 y 4000 Mts, coronadas en la Sierra Norte por conos volcánicos que superan los 6000 Mts y entre ellas la llamada fosa interandina.

Debo decir que ingrese al vecino país con algo de temor, luego de un par de días recuerdo que la mente puede ser tu principal herramienta, o tu peor obstáculo en tus búsquedas...los ecuatorianos son gentes amables, pequeñas, honradas, alegres; muchos de ellos con sus rostros quemados por el sol y por el viento, con sus vestimentas típicas (anacos, vaita tupuyina, huascas, chalinas, bayetas, muchicos...) y sus hijos a cuestas, se niegan a perder sus raíces, esta Ecuador es colorida, de fuertes costumbres, de familias enteras que cultivan y laboran la tierra, indígena y campesina...
Entre en éxtasis al salir de Ibarra, la primera gran montaña nevada hacia su aparición, el Cayambe.  Un poco más adelante a la altura de Otavalo, región artesanal, el Imbabura y el Mama Cotocachi me señalaban y guiaban a la capital.
Quito como muchas de nuestras ciudades capitales es caótica, contaminada y con una vibración particular, tanto por lo que significa como ciudad, como por quienes allí viven y buscan su futuro, poblando todos sus valles y laderas.  Es alto el precio que se paga en la calidad de vida de muchas de estas personas.  El centro histórico de monumental; la gloria de esta antigua ciudad me remonta a muchos siglos atrás, en estas tierras rodeadas de grandes cimas nevadas, vivían varios pueblos con gran riqueza cultural y con sus propias tradiciones, religión, idiomas, formas de organización comunitaria, estilos de producción y comercio, costumbres, formas de ver el mundo y relacionarse con la naturaleza.  Este sitio es sagrado, no por lo que ahora se ve y domina el paisaje, sino porque debe recordarnos que las hermosas edificaciones, arquitectura y cultura que allí se moldeo, floreció a costa de innumerables víctimas de la atroz conquista que aún se da de muchas y diversas formas, pues estas tierras aún son oro, en seres humanos, en recursos...
undefinedContinué mi ruta hacia el sur y a unos pocos kilómetros otro par de majestuosas montañas me guiaban por el valle, esta vez eran los Ilinaza y el Cotopaxi.  La renovación era de nuevo en mí después de un par de días en la gran ciudad, el movimiento es vida.  Por caminos secundarios y hermosos parajes campesinos llegue a Baños, sitio turístico por excelencia y como muchos otros en este bello país, entrada además a la amazonia ecuatoriana, a orillas como si ya fuera poco del impetuoso volcán Tungurahua; mis buenos amigos Cesar y Mario Villegas, diseñaron para mi esta ruta, pues ellos al igual que el suscrito recorren los caminos de la vida sobre 2 ruedas...
Vía a Puyo pude hacer un recorrido sorprendente, a través de varios túneles y hermosas caídas de agua, cascadas y ríos: el pailón del diablo, el manto de la novia, rio verde, el valle del río pastaza, son algunos de los sitios que conocí, en medio de extranjeros y nacionales, que aquí llegan.  Toda la cantidad de agua que acá hay, contrasta con la pobreza que de este recurso hay en Tulcán, Ibarra, el mismo Quito, Salcedo, Quero, Mocha, Riobamba y otros lugares que se nutren del bombeo o caída natural del agua producto del deshielo de las grandes cimas nevadas; siendo este un  país agrícola, depende del mágico liquido, no solo para sus inmensos y variados cultivos, sino para el consumo humano, esas cumbres pierden sus nieves perpetuas a gran velocidad, el agua entonces de las lagunas y lagos se acaba, es así como estos pueblos del valle interandino y laderas, pronto, muy pronto, sentirán el rigor de no aplicar políticas de desarrollo sostenible en sus regiones.

undefinedEl día de ayer y para continuar con mi éxtasis producto de las endorfinas naturales, pude ver el camino recorrido, a lo lejos y desde otras perspectivas el gran valle, el volcán Cotapaxi, el Iliniza Sur, el volcán Tunguragua me coqueteaban, sin embargo, a mi lado el asombroso volcán Chimborazo (montaña más cerca al Sol y más alta de nuestro planeta, medida desde el centro de la tierra) y Los Altares me daban la bien llegada a Riobamba, un recorrido hasta el momento maravilloso el que Humboldt llamara la RUTA DE LOS VOLCANES.
Hoy preparo mi subida a la gran cumbre llamada por estas simpáticas gentes el REY DE LOS ANDES. Luego buscare llegar a Manta y disfrutar un poco de la costa hasta Guayaquil, donde participare en diferentes proyecciones de HOME y de la compañía de amigos y amigas que me han contactado y comparten este proyecto a viva voz...  Autor: Carlos Carvajal, Diario de ruta.Web: www.pedaleandoalma.org