En la ruta de los volcanes
En la ruta de los volcanes
Publicado el 6-Jun-2010 por Xavier Ortuño
Debo decir que ingrese al vecino país con algo de temor, luego de un par de días recuerdo que la mente puede ser tu principal herramienta, o tu peor obstáculo en tus búsquedas...los ecuatorianos son gentes amables, pequeñas, honradas, alegres; muchos de ellos con sus rostros quemados por el sol y por el viento, con sus vestimentas típicas (anacos, vaita tupuyina, huascas, chalinas, bayetas, muchicos...) y sus hijos a cuestas, se niegan a perder sus raíces, esta Ecuador es colorida, de fuertes costumbres, de familias enteras que cultivan y laboran la tierra, indígena y campesina...
Entre en éxtasis al salir de Ibarra, la primera gran montaña nevada hacia su aparición, el Cayambe. Un poco más adelante a la altura de Otavalo, región artesanal, el Imbabura y el Mama Cotocachi me señalaban y guiaban a la capital.
Quito como muchas de nuestras ciudades capitales es caótica, contaminada y con una vibración particular, tanto por lo que significa como ciudad, como por quienes allí viven y buscan su futuro, poblando todos sus valles y laderas. Es alto el precio que se paga en la calidad de vida de muchas de estas personas. El centro histórico de monumental; la gloria de esta antigua ciudad me remonta a muchos siglos atrás, en estas tierras rodeadas de grandes cimas nevadas, vivían varios pueblos con gran riqueza cultural y con sus propias tradiciones, religión, idiomas, formas de organización comunitaria, estilos de producción y comercio, costumbres, formas de ver el mundo y relacionarse con la naturaleza. Este sitio es sagrado, no por lo que ahora se ve y domina el paisaje, sino porque debe recordarnos que las hermosas edificaciones, arquitectura y cultura que allí se moldeo, floreció a costa de innumerables víctimas de la atroz conquista que aún se da de muchas y diversas formas, pues estas tierras aún son oro, en seres humanos, en recursos...
Continué mi ruta hacia el sur y a unos pocos kilómetros otro par de majestuosas montañas me guiaban por el valle, esta vez eran los Ilinaza y el Cotopaxi. La renovación era de nuevo en mí después de un par de días en la gran ciudad, el movimiento es vida. Por caminos secundarios y hermosos parajes campesinos llegue a Baños, sitio turístico por excelencia y como muchos otros en este bello país, entrada además a la amazonia ecuatoriana, a orillas como si ya fuera poco del impetuoso volcán Tungurahua; mis buenos amigos Cesar y Mario Villegas, diseñaron para mi esta ruta, pues ellos al igual que el suscrito recorren los caminos de la vida sobre 2 ruedas...
Vía a Puyo pude hacer un recorrido sorprendente, a través de varios túneles y hermosas caídas de agua, cascadas y ríos: el pailón del diablo, el manto de la novia, rio verde, el valle del río pastaza, son algunos de los sitios que conocí, en medio de extranjeros y nacionales, que aquí llegan. Toda la cantidad de agua que acá hay, contrasta con la pobreza que de este recurso hay en Tulcán, Ibarra, el mismo Quito, Salcedo, Quero, Mocha, Riobamba y otros lugares que se nutren del bombeo o caída natural del agua producto del deshielo de las grandes cimas nevadas; siendo este un país agrícola, depende del mágico liquido, no solo para sus inmensos y variados cultivos, sino para el consumo humano, esas cumbres pierden sus nieves perpetuas a gran velocidad, el agua entonces de las lagunas y lagos se acaba, es así como estos pueblos del valle interandino y laderas, pronto, muy pronto, sentirán el rigor de no aplicar políticas de desarrollo sostenible en sus regiones.
El día de ayer y para continuar con mi éxtasis producto de las endorfinas naturales, pude ver el camino recorrido, a lo lejos y desde otras perspectivas el gran valle, el volcán Cotapaxi, el Iliniza Sur, el volcán Tunguragua me coqueteaban, sin embargo, a mi lado el asombroso volcán Chimborazo (montaña más cerca al Sol y más alta de nuestro planeta, medida desde el centro de la tierra) y Los Altares me daban la bien llegada a Riobamba, un recorrido hasta el momento maravilloso el que Humboldt llamara la RUTA DE LOS VOLCANES.
Hoy preparo mi subida a la gran cumbre llamada por estas simpáticas gentes el REY DE LOS ANDES. Luego buscare llegar a Manta y disfrutar un poco de la costa hasta Guayaquil, donde participare en diferentes proyecciones de HOME y de la compañía de amigos y amigas que me han contactado y comparten este proyecto a viva voz... Autor: Carlos Carvajal, Diario de ruta.Web: www.pedaleandoalma.org








