Prólogo

Barcelona (España)

Prólogo

La soledad es un sentimiento del que siempre oí hablar, entendí y analicé en algunos momentos de mi vida. Pero nunca la conocí como ahora. Llegó y se presentó en mi casa, le abrí la puerta y la tuve que dejar pasar, sus ojos me hechizaron.


Ahora caminamos juntas por estas calles preciosas, donde parece que el tiempo se detuvo, y los edificios agradecen entre balcones, puertas y ascensores antiguos que la tierra por aquí no se mueva. Es buena onda mi compañera, a veces. En algunas ocasiones se molesta conmigo porque ya no quiero que camine ni duerma a mi lado, y me trata mal. Pero la supero.
 
Son tres meses que me separan de mi realidad anterior, la de siempre, la de toda la vida. Tres meses que dieron un giro radical, en los que cambié con solo 10 horas sobre el mar, verano por invierno, seguridad por incertidumbre, desilusiones viejas por sentimientos nuevos y amigos incondicionales por sonrisas desconocidas. Cambié Lima, la gris, la horrible, la bella, la caótica por Barcelona, la europea, la elegante, la ordenada y solitaria por decisión e insistencia, y aquí estoy preparada para describir por primera vez la experiencia. El viaje...que según parece, cambiará mi vida y percepción por completo.
 
Dicen por ahí  que los cambios y viajes son necesarios, que ayudan, que creces, que avanzas. La Real Academia de la Lengua define cambiar como: Dejar una cosa o situación para tomar otra.
 
En este dejar y tomar, caigo en la cuenta de que toda decisión supone tomar un nuevo camino y rechazar otros. Me encuentro en el proceso ingenuo y doloroso de entender por qué rechacé esos otros, y entender estos nuevos.
 
En este cambio, Barcelona me ha regalado situaciones de todo tipo y sigo impresionada con los colores, olores y espacios. Me sorprendió un corazón sincero, las hojas de los árboles, los amigos que por fuerza o amistad se convierten en familia, las flores de colores en primavera, el orden del transporte público, el color del cielo, los bares, el vino y los besos.
 
Acá en el viejo continente, todo está más cerca que en Sudamérica. Volé a Italia por semana santa, con la facilidad y el poco tiempo de un Lima – Cuzco. Conocí lugares a los que nunca pensé llegar y regresé a mi nueva casa: Barcelona. Si, esa que sorprende todos los días. Y todo cambia, y se transforma aún más, cuando el encontrarme sentada en el asiento de un avión se convierte en seguridad, y cierro los ojos y solo pienso en mi lugar.
 
Cuando uno acostumbra a la mente y al cuerpo a viajar, te lo pide constantemente cuando lo dejas de hacer un tiempo. Se convierte casi en una necesidad. Y se pierde la noción del tiempo, y encuentras días en los que no sabes dónde amaneces. Pero tu corazón siempre sabe a donde pertenece. No es necesariamente el mismo territorio, ni la misma persona, ni el mismo paisaje, porque como dicen los gringos: home is where your heart is. Y en solo tres meses el mío se partió en dos.

Y ahora que?

Ya va a ser un año de tu llegada....y ahora que?

Mica, realmente he sentido

Mica, realmente he sentido cada palabra de este texto, cada frase, cada suspiro. Realmente sentí tu soledad. ¿Pero sabes? No estás sola, nunca lo estarás. Porque personas como tú siempre estarán rodeadas de buena vibra, de gente incondicional que te amara y te acompañará incondicionalmente SIEMPRE.

Te quiero mucho

Tal cual me la imagino..

Me he sentido tan identificada con tu texto miks! sin haber partido tan lejos como tú, presiento que sentiría lo mismo si me encuentro en tu lugar....la soledad nos acompania siempre sabes, solo que a veces se oculta estrategicamente y nos hace pensar que la dejamos un buen rato, pero de pronto aparece a nuestro lado...a veces es la mejor compania, a veces no.
Tú estás aprendiendo tanto en un país y continente distinto, eso es lo valioso linda!
Mientras leia tus líneas me dio tanta nostalgia de ti! no olvides que nosotros tus amigos incondicionales somos TU HOGAR tb!
Creeme que fue la mejor elección el que hayas viajado hasta allá bella, porque vendrás más segura, sólida, llena de vivencias que nadie te las quitará y que seguro ( conociendote) compartirás con todos nosotros con toda su plenitud, que si bien fisicamente estamos lejos de ti, nuestros corazones te acompanian siempre, y están al ladito de tu amiga SOLEDAD, esa que tampoco se va...
Te quiero muchisimo Mica, eres un exito desde ya!

Nunca me voy a olvidar

Nunca me voy a olvidar cuando me senté a tu lado en el sofá. No te conocía, solo había escuchado hablar de ti y desde arriba, me quedé admirada de tus largos rulos y de tus ojos claros, …..el contraste me asombraba. Me acuerdo que me comentaste que aquí empezaba algo nuevo para ti, una nueva vida, una nueva experiencia, una nueva etapa. La energía que irradiabas era irreal, era algo nuevo para mi o quizás algo que ya me había olvidado….olvidado de esa alegría de vivir….Yo me encontraba en las profundas aguas de una soledad que invadía mi alma. Llevaba casi 4 años remando entre pisos diferentes, abriendo y cerrando puertas, caminando de la mano por calles, sufriendo de amores, oliendo el humo en los bares, escuchando el ruido de mis vecinos, conduciendo mi moto en sentidos contrarios mientras admiraba los cielos y las nubes, entrenando en el Dir, pisando las aceras de Gaudi, y reviviendo las locuras de Dali ….las lágrimas eran mis amigas, y me acostumbré a ellas…no me dejaban ver el sol, y muchas veces pensaba “Aunque las lágrimas me nublen la vista y el sol se ha ido. Ahora tengo que mirar las estrellas...” La verdad que nuestra falta de luz, de amigos de toda la vida, de familia, de nuestros perros, y de espacio agobiaba un tanto nuestra existencia, pero es increíble como el ser humano es capaz de adaptarse y afrontar nuevos cambios, nuevos retos que te pone la vida. Tú fuiste y sigues siendo una ráfaga de aire, aire fresco y limpio que entró por la ventana. Es lindo conocer a personas que te aportan tanto, que te hacen revivir sensaciones….y tú eres una de ellas…. Si mi soledad pudiese hablar, si tan solo pudiese expresarme….pero ahora me cuesta….la soledad me hizo más hermética, los años me han cambiado, me han un tanto endurecido….pero seguimos siendo nosotras…las experiencias te hacen crecer, te llevan a planetas diferentes, te transportan, te hacen más tolerante, más observadora y cuidadosa….pero tu esencia permanece……y tu esencia es lo que necesita tu alma, para levantarte cada dia y saber que la soledad a lo mejor no está tan sola, que estamos más acompañados de lo que realmente imaginamos...y que las distancias realmente no existen....

Contrastes

Micaela, mi niña, leo y releo tu artículo. Me parece excelente. No sólo la redacción, no sólo la elección de las palabras perfectas, sino tu postura. Es cierto que, incluso en esta Barcelona masificada de gente que camina arriba y abajo, corriendo, una mole que no se detiene en su ruta marcadísima, uno puede sentirse solo. Ocurre, que incluso los de aquí nos sentimos unpoco de "allí". El maypr viaje no es el que transcurre a lo largo de 10 horas de avión, o de media hhora en autobús, viaje es lo que has hecho tú: detenerte, observar, oler, tocar, sentir. El viaje en sí, no nos hace crecer, lo que nos hace crecer es la actitud que uno mismo toma frente a esas nuevas y diversas realidades. Y creo que has plasmado a la perfección lo que todos deberíamos tener en cuenta, todos los matices y contrastes que nos rodean, aquí en Barcelona, allá en Perú y donde quiera que la vida nos lleve.

Recuperando algunas de tus palabras: cuando esta Barcelona te ahogue con su calor, respires su incertidumbre, cuando no te apetezca pasear con la soledad y no sepas que excusa darle para abandonarla, házmelo saber, quizás podamos compartir la visión de esas flores de primavera, el color de cielo y... algún que otro vino ;)

Raquel.

Yo nosé si la soledad es

Yo nosé si la soledad es buena o mala, mejor dicho, sé que tiene su lado bueno que todavía no tengo el gusto de conocer.
Pero a tí, Micaela, la soledad y el cambio son armas que refuerzan esa idea que siempre tuve desde nuestro reencuentro: todo lo positivo que emanas, y que viene acompañado de tu persona sigue creciendo y sus recompensas tienen, claro está.
Te felicito mil.

Un placer.

Srta. Micaela,

creo que no tengo el placer de conocerla, no así de leerla. Me ha encantado, el que y el cómo está escrito.

Espero que Barcelona, nuestra gran Barcelona siga aportandote grandes sentimientos, grandes experiencias, yo la quiero como el que quiere a su calle, a su barrio, sus lugares de infancia. Es placentero leer cómo alguien escribe sobre ella de esta manera.

No te arrepientas del paso que has dado, muchos lo anhelan, muchos no se atreven.

Creo que todo lo explicado, es todo lo que tengo en mi cabeza: viajar, necesitarlo; Barcelona, guapa; soledad, buena, mala.

Gracias.

Cada vez que vuelvo a leer

Cada vez que vuelvo a leer el artículo me gusta más...
La personificación de la soledad es una realidad que hoy vivimos, pues muchas veces y según las circunstancias en las que te pone la vida, deja de ser sólo una "situación" o un "estado" y se vuelve una compañía diaria....y aunque suene contradictorio, si la sabes tratar, se vuelve necesaria y tan fiel como los buenos amigos.
Un placer leer un texto tan sincero, personal y lleno de emoción....y que sepas, que no estás sola...esta viajera empedernida está a tan sólo dos puertas de distancia! ;)
Un corazón sincero...

Muy lindo artículo. Tomar

Muy lindo artículo. Tomar decisiones, donde muchas veces éstas suponen cambios, es parte de crecer! Muchos éxitos en esta increíble experiencia, no siempre es fácil lanzarse a lo desconocido!

Corazón partido.....

Es bueno entender que la soledad no es mala....hay que entenderla y en algunos casos aceptarla, finalmente aceptar que uno nunca está solo, tus pensamientos, tus recuerdos, tus sueños.....son tu mejor compañía....
Muy buen artículo, viví contigo cada momento de esta nueva experiencia!