Reencuentro con los duendes
Reencuentro con los duendes
Publicado el 10-Dic-2009 por Mireia SanzEscribo, como muchos otros han hecho antes, desde una butaca de la casi abandonada T2 del Aeropuerto de Barcelona. Mi próximo destino es Irlanda. Voy en un viaje de reencuentro, cómo me está siendo habitual ya este año. Primero me reencontre con una Suiza que cada vez siento más mía, con sus blancas montañas que huelen a chocolate; después, volví a saborear la aventura de navegar por las aguas del Ama
zonas; y ahora, vuelvo a un país que pisé hace muchos años.
Cómo digo, voy en un viaje de reencuentro. Reencuentro del verbo viajar; reencuentro de un clima frío; reencuentro de paisajes ya conocidos; y, sobretodo, reencuentro de una persona querida.
Pisaré Dublín sólo unos instantes antes de poner rumbo al oeste del país. Allí dónde todo es verde; dónde el azul del cielo se deja manchar por los tonos blancos y grises de las nubes; dónde los duendes hacen día a día mágico cada paraje: dónde, como alguien dijo hace poco, siempre llueve sobre mojado.
Pero sé que, aunque me sea conocido, será un viaje para volver a enamorarme. Para volver a disfrutar de la calidez de sus gentes, de rostros blancos y rosados y pelo color zanahoria, para volver a sentir el calor del fuego a leña y su olor por las calles, para volver a calar en ese frío húmedo tan característico.
Voy abrigada, mucho, pues no puedo dejar que las gélidas temperaturas frenen mis ánsias de redescubrir parques y calles, bosques y llanuras, acantilados y lagos.
Sé que será, como todos, un viaje diferente. Mis ojos estan preparados, mis sentidos también. Espero que los duendes me acompañen éstos días y puedan mostrarme aquello que ansio ver: la pureza de un país ya conocido: Irlanda.








