Hoteles

Hotel Meliá Hacienda El Conde (Tenerife)

Un tesoro dentro de un tesoro

Muy cerca, poderosas montañas. Al lado, extensiones de un verde hipnótico. Emergiendo en cualquier rincón, hercúleas rocas. Y, en su corazón, un edificio con alma colonial aderezado por el color turquesa de unas aguas que invitan a un viaje al infinito. Su fisonomía congrega los ingredientes necesarios para construir el refugio perfecto. Dicen que allí, residen la esencia de la paz, del sosiego y de ese particular (y necesario) viaje hacia la desconexión del mundanal ruido. 

Tambo del Inka Luxury Collection Resort & Spa (Perú)

Magia en el camino

Viajamos a un remanso de paz. Nos espera el sosiego de un particular oasis. Un lugar ideado para el reposo y para la paz. Un refugio mágico que sana al caminante. El Tambo del Inka, a Luxury Collection Resort & Spa, se sitúa en un rincón secreto del Valle Sagrado (Perú). Los “tambos” fueron construcciones de una gran importancia en el Imperio Inca. Almacenaban grano, lana, leña y un sinfín de víveres. Eran sinónimo de abundancia, de descanso y de vida. Viajamos a un hotel que recupera esa misma esencia. Un hotel que sana al caminante.  

JW Marriott El Convento Cusco (Perú)

Llámalo sueño

Hay muchos tipos de sueños. De muchas formas. De todo. Para todo. Uno de ellos es la utopía de alojarse en un lugar donde habitan la fantasía y el arte, la historia y la exquisitez. El antiguo Convento Colonial de San Agustín del siglo XVI, declarado Patrimonio Cultural, ha dado paso, tras varios años de cuidadosa reconstrucción, al hotel JW Marriott El Convento de Cusco (Perú). Allí el viajar se torna una experiencia majestuosamente única. Es difícil de explicar. Llámalo sueño.

Hotel Sanctuary Cap Cana (R. Dominicana)

De princesas y castillos

Érase una vez… un hotel. Así, sin más, podría comenzar, el relato de este complejo hotelero que se mueve entre lo idílico y lo mágico. El Hotel Sanctuary Cap Cana debería definirse como un reino mágico ubicado en el corazón del Caribe. Un reino de palmeras, de aguas turquesas, de playas infinitas. Un reino de castillos y princesas.

Catalonia Grand Dominicus (R. Dominicana)

Un secreto con mil palmeras

Quizás no es el lugar que anuncian todos los folletos promocionales y las agencias  que alimentan el turismo más masivo. Y quizás ésta es una de sus principales fortalezas.  Seguramente, otras zonas del país se han convertido en enclaves más conocidos y transitados. Y seguramente, esto hace que su ubicación se sumerja en la magia de lo ignoto y lo desconocido. En Bayahibe, provincia de La Romana, en República Dominicana, hay un hotel que es un secreto adornado con más de mil palmeras.

Riu Palace Guanacaste (Costa Rica)

Quedan palacios...

Muchos llegan allí en busca de playas soñadas para surfear, bucear o zambullirse entre una vegetación exótica y exuberante, y un silencio… ensordecedor. Otros, lo hacen buscando palacios. No exagero. Existen. Lo ignoto y lo sofisticado dan forma a un particular elixir de relajación, elegancia, confort y sosiego. Playa de Matapalo. Guanacaste. Entre los cocoteros, los palmerales, las dunas y el polvo de coral… todavía se encuentran algunos. En Costa Rica… Quedan “palacios”.